Tierras Altas es una comarca para recorrer despacio. Sus caminos atraviesan valles, pueblos pequeños, barrancos, zonas de monte, antiguos pasos ganaderos y paisajes abiertos donde la sensación de silencio forma parte de la experiencia.
La comarca se sitúa en el noreste de la provincia de Soria y se organiza en torno a varios valles: el Cidacos, el Linares, el Alhama y el Merdancho. Esa variedad de ríos y relieves permite encontrar rutas muy distintas entre sí: desde caminos suaves entre pueblos hasta etapas más exigentes por barrancos y zonas de sierra.
1. Fuentes de Magaña, Cerbón, Miraflores y Valtajeros
Una de las rutas más interesantes para quienes se alojan en Fuentes de Magaña es la que conecta el entorno del pueblo con Cerbón, el yacimiento de icnitas de Miraflores, el barranco del río Montes y Valtajeros.
Es un recorrido muy completo porque combina paisaje, patrimonio y geología. En Cerbón destaca la iglesia románica de San Pedro Apóstol, una construcción singular por su doble ábside. Cerca de Fuentes de Magaña se encuentra también el yacimiento de icnitas de Miraflores, con una réplica gigante de dinosaurio. Más adelante, Valtajeros conserva su iglesia fortaleza de Nuestra Señora del Collado, uno de los edificios más característicos de esta zona.
2. San Pedro Manrique, el río Linares y los despoblados
Otra ruta muy representativa es la etapa que parte de San Pedro Manrique hacia Armejún, atravesando el entorno del río Linares. El recorrido pasa por zonas de barranco, caminos tradicionales, puentes de piedra seca, muros en las laderas y restos de antiguos molinos.
En este tramo aparecen nombres muy ligados a la memoria de Tierras Altas: Vea, Peñazcurna, Villarijo, Armejún o Buimanco. Es una ruta para mirar el paisaje con calma y entender cómo estos caminos fueron, durante generaciones, vías de comunicación entre pueblos.
3. Villar del Río y las huellas de dinosaurio
Villar del Río es uno de los puntos clave para acercarse a la paleontología de Tierras Altas. Desde el Aula Paleontológica parten accesos a yacimientos de icnitas, como Serrantes y Valdegén. En ellos pueden verse huellas de dinosaurios terópodos y otros rastros fósiles.
Es una propuesta especialmente interesante para quienes quieren combinar paseo, paisaje y contenido interpretativo. Conviene consultar previamente el estado del acceso y elegir bien el recorrido, ya que algunos yacimientos tienen acceso a pie con dificultad.
4. Oncala, el acebal y Castilfrío de la Sierra
La ruta entre Oncala y Castilfrío de la Sierra permite descubrir otro paisaje de la comarca: la sierra, las dehesas, los acebales y los caminos vinculados a la tradición ganadera.
Oncala conserva una fuerte relación con la trashumancia y la cultura pastoril. En su entorno se encuentra uno de los acebales más destacados de Tierras Altas. La etapa continúa hacia Estepa de San Juan y Castilfrío de la Sierra, donde aparece el castro de El Castillejo, poblado fortificado de la Edad del Hierro.
5. Villar del Río, La Cuesta, Aldealcardo y Yanguas
La ruta entre Villar del Río y Yanguas permite conocer el valle del Cidacos y algunos de los lugares más atractivos del norte de Soria. El recorrido pasa por La Cuesta y Aldealcardo antes de finalizar en Yanguas, una villa con castillo, restos de muralla, torre románica y un casco urbano de gran valor histórico.
Yanguas fue una población importante dentro de la antigua Tierra de Yanguas y conserva un conjunto urbano muy reconocible, con calles empedradas, casas de piedra y memoria ligada al comercio, la Mesta y la arriería.
Antes de salir
Para cualquier ruta conviene llevar agua, calzado adecuado, protección solar, algo de abrigo y el track descargado. En algunas zonas puede no haber buena cobertura móvil, por lo que es recomendable preparar el recorrido antes de empezar.







